Llevamos mucho tiempo escuchando hablar del maltrato a la mujer. Muchos dias nos despertamos con noticias de asesinatos. Hoy mi post va dedicado a ellas, porque nadie es mas que nadie y no podemos vivir en un pais que no valora a las mujeres.
Sentada en el vagón,
adormecida,
dentro del tren que la ayuda a escapar
se siente triste, extraña.
El último guiño del sol
la lleva a recordar.
No sabe bien como ocurrió...
como pudo pasar...
cuando comenzó...
ya no recuerda besos,
ni caricias,
ni palabras de amor;
solo reproches,
gritos,
y el primer golpe.
Después vinieron más
casí cada noche;
y ese miedo brutal
al abrirle la puerta,
ese terror animal
que la mantiene despierta.
Ya no se siente mujer
es alguien acobardado
sin rastros de voluntad;
un arbol mutilado
sin razón,
sin libertad.
Pero esta mañana algo cambió.
algo le dijo basta,
y tras ella y su maleta
se cerró despacio la puerta.
No teme al frio,
al sueño ni al hambre,
no quiere sentir de nuevo
el sabor de su propia sangre.
Y en este atardecer,
en el vagón,
se limpia su lagrima furtiva.
Buscará al amanecer,
seguirá su decisión
de encontrar una nueva vida.
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